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Nuestras Crónicas

I Carrera Metrosuburbana del mundo Club Tierra Trágame
Fotos                                                             

La madrugada del 3 de julio de 2004 dos equipos de corredores madrileños compitieron en la primera carrera subterránea del mundo dentro de las instalaciones de un ferrocarril suburbano. Los 40 kilómetros de raíles y traviesas de los túneles de la línea férrea de Metro Sur (Línea 12), se convirtieron en la pista de obstáculos por la que tuvieron que transitar bajo el suelo de Madrid estos corredores.

Divididos en dos grupos y habiendo pactado con anterioridad que cada equipo permanecería unido durante el desarrollo de la prueba, a las 2:45 de la madrugada comenzó esta original carrera de promoción del deporte y del transporte público. La estación de partida fue Parque de los Estados y la de llegada Puerta de Sur, distantes entre sí unos 20 kilómetros por cada lado de vía, ya que el recorrido de la línea es circular y los dos equipos corrieron en sentido opuesto hasta converger en la estación de llegada.


Debido a las especiales características del recorrido y de las instalaciones por donde se desarrolló el evento, no fue posible abrir la prueba a cuantos corredores hubiesen querido compartir esta experiencia única de correr bajo tierra a través de las instalaciones del Metro de Madrid. Por tanto, sobre las vías solo pudieron transitar los ocho corredores elegidos por los diseñadores del evento, el Club Tierra Trágame (organizador también del Maratón Alpino Madrileño, del Cross Alpino del Telégrafo y del Cross Alpino Mulhacén). 

Uno de los equipos, el de la Vía 1 (dirección este) estuvo formado por Charo Rodríguez (Campeona de España de Carreras de Montaña), Juanma Agejas (Campeón de Madrid de Carreras de Montaña), Gonzalo Gil (corredor de fondo) y Juan Antonio Alegre (especialista en recorridos de larga distancia como “La Gran Muralla China a pie”, “Macao - Lisboa en bici” o “20 Cincomiles sobre ruedas”). El otro equipo, el de la Vía 2 (dirección oeste) lo formaban Yolanda Santiuste (Campeona de España de Carreras de Montaña), Antonio Ledesma (Campeón de España de Carreras de Montaña), Fernando Cano (Campeón de España de Ciclismo en Tandem para ciegos) y Miguel Caselles (Campeón de la Copa Madrileña de Carreras de Montaña y primer español en conseguir el desafió Siete Maratones – Siete Continentes).

La propuesta y objetivo inicial de este grupo de corredores fue completar la distancia de maratón (42 km) bajo el suelo de Madrid, si bien, los condicionantes propios de las franjas horarias del Metro madrileño, solo posibilitaron completar los 40 kilómetros de línea circular de Metro Sur en dos partes y por equipos diferentes. Solo así fue posible plantear una estrategia de carrera que garantizase cubrir la distancia total de la línea férrea, en el tiempo disponible, sin perjudicar a los usuarios del metro madrileño.

Atendiendo a que el objetivo principal de la carrera ha sido promocionar el atletismo y el transporte publico, la disputa entre ambos equipos por intentar llegar en primer lugar a la meta situada en la estación de Puerta de Sur fue testimonial. Si bien, gracias a las comunicaciones por walkie, en los últimos kilómetros la batalla se desencadenó entre los dos equipos participantes. Un error de cálculo en las referencias kilométricas por parte del equipo de Vía 1 y el tirón final del popular “Tragamillas” (Antonio Ledesma), facilitó que el equipo de Vía 2 consiguiera por solo unos segundos llegar antes a meta en la estación de Puerta de Sur.

A las 4:45 de la madrugada, una vez completados los 40 kilómetros de la línea circular de Metro Sur, y con gran expectación por parte de los medios de comunicación presentes en los andenes, las primeras impresiones de los corredores fueron de lo más dispar... “Ha sido como correr dentro del aparato digestivo de un gran dragón”; “Llega un momento que pierdes cualquier referente exterior y tan solo dispones de las referencias kilométricas que llevabas apuntadas”; “El aire aquí abajo se vuelve muy pesado y no terminas de ventilar los pulmones”; “Menos mal que corríamos en grupo porque aquí abajo si  te quedas solo la angustia de no ver horizonte alguno te come la moral”; “En algunas estaciones los trabajadores de la limpieza nos animaron muchísimo”; “Me entra la risa de pensar que encima de nosotros están durmiendo millones de personas”; “No esperaba que las instalaciones estuviesen tan limpias, además no hemos visto ni una sola rata”; “Antes de bajar a los túneles he visto que hoy teníamos luna llena y, la verdad, estoy deseando volver a verla”; “Yo me acordaba de los que tuvieron que refugiarse en los túneles del Metro durante los bombardeos fascistas sobre Madrid en la Guerra Civil”;  “Lo peor ha sido saltar tantos obstáculos entre traviesas y cambios de vía”; “Pues a mí me ha sabido a poco, me hubiese gustado hacer los 42 del maratón”... 

Para sus diseñadores, el Club Tierra Trágame, el motivo principal de realizar esta primera carrera subterránea dentro de las instalaciones de un ferrocarril suburbano, ha sido promocionar de una forma original la práctica del atletismo y demostrar, una vez más,  que “no hay caminos imposibles para las zapatillas”. En este sentido, es de elogiar el esfuerzo de la Consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid y de Metro de Madrid por apoyar una iniciativa deportiva tan atrevida y sin precedentes, dentro de los conductos de un ferrocarril suburbano que circula bajo una gran capital internacional como es Madrid.

Ojalá que tengamos próxima edición y podamos ser más los que disfrutemos de la experiencia de correr dentro de las tripas de Madrid.

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