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Lo malo de
retirarse en una carrera de montaña es que,
hasta llegar al punto donde te recoge la
organización, te va pasando todo el mundo y
tienes que andar dando explicaciones y
justificaciones. Claro, no estás en coma ni
sangrando como un cerdo, así que aparentemente
estás bien Entonces, ¿por qué te retiras? Pues,
entre el constipado que tengo y que el estómago
no me asimila nada, ni puedo vomitar ni comer ni
ostias, pues las fuerzas se me agotaron y no
puedo correr… Eso es todo. Me quedo en el Pico
de las Nieves y que me bajen. Pero vamos con lo
importante.
La tercera edición
de la Transvulcania, en la isla de La Palma ya
no se parecía en nada a la primera. El dinero
que ha invertido el Cabildo Insular ya nos tenía
a todos alucinados. Todo Tenerife y La Palma
lleno de carteles y pancartas, anuncios en
televisión, coches con el logo oficial por
doquier… La cosa prometía. A nosotros que
normalmente no nos hacen ni puto caso, esta vez
parece que la carrera no va a pasar
desapercibida.
Mª Carmen y yo nos
fuimos unos días antes para hacer unas
excursiones por la isla y conocerla mejor. Yo
había estado y sabía que merecía la pena. Es una
isla alucinante. Tienes todo tipo de paisajes,
rutas y caminos. Yo ya venía medio constipado
del raid de Lozoyuela del sábado pasado y no
hubo manera de quitarme las tos y los mocos. Ya
el viernes nos fuimos encontrando en el hotel y
en la entrega de dorsales con los otros
compañeros del club. Por cierto, ¡¡Qué resort
el oficial de la organización!! No sé cuántas
piscinas, spa, gimnasio, zona nudista, piscina
climatizada, discoteca, tienda, peluquería,
desayuno con vistas al mar y a El Hierro… un
lujo. Lástima no poder aprovecharlo más. Bueno,
pues el viernes al final no nos coordinamos bien
y cenamos unos el Los Llanos y otros en
Fuencaliente….
4:00 A.M. Suena el
despertador. Nos dan de desayunar en el hotel
(un detalle). Lógicamente sólo estamos
desayunando los pringaos que vamos a correr. A
las 4:45 sale del hotel el autobús para la
salida. Somos así como 805 inscritos entre el
ultramaratón y le mediomaratón. EL faro de
Fuencaliente se llena de luces de frontales.
Afortunadamente hace una temperatura ideal.
Medio caliento buscando a los compañeros del
club para hacernos una foto. Ahí estamos casi
todos. Por arriba, de izquierda a derecha, David
González (el pelos), Fernando García, Mª Carmen
Fernández, César García, José Povedano (Ppong),
José Luis Valle (Chelis) y Raúl Frechilla. Por
abajo José Luis de Santos, Juanma Agejas y
Robert Nieuwland. Faltaron Mónica Aguilera (que
iba con el equipo Salomon), Mario W. Ramos y
Jorge Jiménez en la foto.
6:00 de la mañana.
Hay que salir rápido porque a los 200 metros el
camino pasa a 1,5 metros de ancho y somos 800,
así que hay sprint… Logro situarme bien y en
seguida nos juntamos Robert y yo, y muy cerca
Chelis. Por detrás, luego me contaron que hubo
colas de hasta 20 minutos casi parados. Es lo
malo.
Según subimos,
pasamos junto al volcán Teneguía, que erupcionó
en 1971 dando un poco más de terreno a la isla.
Vemos la hilera de luces por detrás. Es un
espectáculo. Calculo que debemos ir entre el
8º-10º porque también corremos con los del medio
maratón y no lo sabemos bien. Eso sí, a Miguel
Heras e Iker Carrera ya ni se les ve.
Pasamos por
Fuencaliente y ni veo el avituallamiento de la
gente que hay. Un ambientazo a las 6:45 de la
madrugada. Amanece según nos metemos en el
pinar, además en un momento en que Robert y yo
nos quedamos solos ¿Nos habremos perdido? El
recorrido no está señalizado; hay que seguir las
marcas del GR, pero hay forestales y voluntarios
en cada desvío, en cada rincón. Es alucinante.
Ya estamos a 1.000
metros de altura. Empezamos a ver Tenerife y el
Teide. Las luces anaranjadas de la mañana
decoran el pinar y la tierra rojiza de los
volcanes. ¡¡Es brutal!! El camino es muy tendido
y se puede correr de continuo pero a veces hay
mucho ‘picón’ (arena volcánica) y merece la pena
alternar caminar-correr. Entre tos y tos voy
bebiendo pero noto que no asimilo nada y no
puedo comer. De momento no le doy importancia.
Serán los nervios. Vamos viendo un grupo de 3
ultras delante y por detrás viene relativamente
cerca Chelis. Queda mucho por delante. Llegamos
al volcán Las Deseadas muy cómodos e iniciamos
el primer descenso: 500 metros de desnivel,
fácil, rapidillo. Vamos supercómodos… pero mi
tripa sigue igual.
Se aproxima la
zona de El Pilar, el medio maratón. Vamos
superanimados pero controlando. El lugar está
abarrotado. Es dónde se realizan las carreras de
niños y termina el medio maratón.
Avituallamiento rápido y continuamos la marcha.
Ahora nos tocan 6 Km de pista medio ondulada.
Vamos tranquilos pero empiezo a notar flojera
(no he podido comer nada aún) y el estómago
embotado. Justo en el avituallamiento de final
de la pista cogemos a uno de los alemanes pero
tengo que dejar de correr. Coincide con un bajón
de Robert y penamos un rato los dos. Le tengo
que decir que siga. Necesito vomitar pero no
puedo, el estómago no me deja correr. Van
pasando corredores y no mejoro; lo cual es
desmotivante a tope. Así que decido ir andando
hasta el próximo punto de avituallamiento y
retirarme. Mientras, animo a los demás y tengo
que justificar mi retirada a todo el que pasa….
Grrrrrrrr.
Me lleven en 4x4
al Roque de los Muchachos, elpunto más alto de
la isla (donde están los observatorios
astronómicos) donde salen los autobuses para los
retirados. Las nubes ya han entrado en la
Caldera de Taburiente, algo típico aquí todos
los días a media mañana. Menos mal que yo he
podido ver todo bien. La verdad es que me da
rabia, porque el día es fantástico y el
recorrido espectacular. En el Roque voy
asentando el estómago y empezando a beber y
comer algo. Mientras veo pasar a los compañeros
del club. Chelis el primero; es un seguro en
estas distancias. Después, sobre el 19º y 20º
van Raúl y Robert. El pu…. Holandés dice que aún
no se ha recuperado del todo. Menos mal…. Luego
David, César, Fernando, Ppong… y hasta Mª
Carmen; a su paso. Va fenomenal. Tranquila pero
eficaz.
Pienso en lo que
no he podido hacer de recorrido, que es lo que
no conocía de la isla. Una bajada de 17 Km desde
los 2.426 metros al mar, al puerto de Tazacorte.
Una bajada no técnica pero incómoda que funde a
todo el mundo. Pero sobre todo, dos pestosos
Kilómetros de asfalto casi llanos y un subidón
de 3 Km hasta Los Llanos. Una prueba a la
psicología del corredor.
Consigo que unas
chicas que han venido a animar a un corredor me
bajen hasta la meta. Allí hay todo un festival:
escenarios con actuaciones, masajistas, piscinas
de agua para las piernas de los corredores,
arroz para todos, pantallas gigantes… ¡¡Cuánta
pasta hay aquí y qué bien sienta!! Me entero
que Mónica ha ganado, Chelis ha sido 11º
(chapó), Raúl 20º, Robert 21º y Mª Carmen la 16ª
(6ª veterana). Además, Chelis ha subido al cajón
porque ha sido 2º veterano. Es un crack.
Tras la entrega de
premios, que parecía la de Eurovisión con
fuegos, fanfarrias, serpentinas y todo, nos
vamos a cenar pizza por Los Llanos de Aridane.
Al día siguiente los que habían corrido no
parecían muy perjudicados. Los paseítos por el
hotel y los baños en las piscinas eran la tónica
habitual. Después no fuimos retirando. Una
última comida de pescadito fresco a la parrilla
en Casa Goyo, junto al aeropuerto (por
indicación de César) y vuelta a casa. Para la
mayoría: objetivo cumplido. Para mí, una
espinita que tendré que quitarme en 2012 quizás.
Carrera, desde luego, MUY RECOMENDABLE: por
paisajes, por variedad, por organización (se
nota que hay mucha pasta), por ambiente, por
recorrido, por todo.
Un
vídeo de la carrera.
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