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Pensé desde el primer momento dedicársela a mis compañeros José
Manuel Pérez “Josito” y Malgorzata Joanna Wincenciuk “Gosia”. Y
ello a pesar de que nunca había tenido el gusto de compartir
sujeto, verbo y predicado con ellos. Pero bastó saber que
pertenecían al Tierra Trágame para sentirme, inmediatamente,
cercano a ellos; incrédulo ante su accidente, abrumado al tener
conocimiento de su muerte, justo cuando varios Tierra Trágame
hacíamos la cena en Zalla, previa al Mendi Maratoia Galarleiz-2012.
La noticia de
su muerte nos golpeó sin concesiones a Juanma, María del Carmen,
Miguel, Victoria y Joaquina como un mazo pilón. No dábamos
crédito. No podíamos imaginar que la muerte sorprendiera a
nuestros experimentados compañeros en el Dôme du Goûter (Mont
Blanc) pero las noticias en internet pronto confirmaron que no
había duda alguna sobre el luctuoso suceso. Un supremo acto de
amor, lo que deja bien a las claras la grandeza de los
sentimientos que algunos humanos atesoran, se los llevó a ambos.
Dios los acoja en su seno.
Encabezaba
estas breves líneas diciendo “pensé en dedicársela a mis
compañeros…”, y la verdad es que mi 14ª participación
consecutiva en el Galarleiz fue especial. Oré en la salida por
“Josito” y “Gosia” y arranqué diciendo “…, queridos compañeros:
mi esfuerzo de hoy, mi entrada en meta, será mi pequeño, mi
humilde homenaje a vuestra memoria”.
Participé en
MTB. La verdad es que había ido este año a las Enkartaciones muy
bien preparado. Me encontraba bien de forma y me propuse como
meta batir mi marca de 04:19: del pasado año. Disfruté de lo
lindo de la carrera. Incluso pedalee en multitud de lugares que
en otras ediciones había hecho andando. Me siento especialmente
orgulloso de mi subida 2012 al Zalama (00:49) y los regates
técnicos encima de mi MMR “carbonauta” hechos en la bajada del
peligroso Balguerri.
Cuando
alcancé la cima de la Garbea hice un cálculo mental y ví que iba
para hacer 03:55. Eso suponía mi mejor tiempo en MTB en
Galarleiz y ver cumplido mi espiritual regalo a “Josito” y “Gosia”.
Nada más comenzar a bajar la Garbea, en el fácil y limpio
sendero previo a alcanzar la pista que llega a la carretera
previa a la base del Basoaga…, perdí la concentración. La caída
fue espectacular a más de 30 Km/hora. Aterricé de lleno apoyado
en mi cuádriceps izquierdo y el golpe fue brutal. Rodé ladera
abajo unos cuantos metros acurrucado protegiéndome lo que pude
pero…, el daño estaba ya hecho.
Cuando me
levanté, el muslo estaba ya tumefacto, la inflamación debida al
golpe y al derrame interno fue inmediata. El “scanner”
particular in situ dictaminó que no había daños en las
clavículas, solamente un buen número de abrasiones aquí y allá,
así que me subí a la MMR y como pude, con la pierna izquierda
colgando (no podía dar pedales) me dejé caer hasta llegar a la
carretera donde, a los pies del Martinxu, abandoné.
El resto es
mi ingreso en el hospital bilbaíno de Cruces, donde recibí una
atención médica exquisita, al que sumar el cariño y cuidados
de mi sufrida esposa Joaquina. Un lugar, el hospital de Cruces,
donde tuve tiempo de sobra de regalar a mis compañeros “Josito”
y “Gosia” mi mejor carrera…, hasta caerme y, todos mis dolores.
Pero la vida,
que a veces te enseña su lado más duro, también te obsequia con
comportamientos humanos que parecen ser de otro mundo. Estando
en el lecho del dolor, Pedro Galarza, organizador de Galarleiz,
me llama. Me dice: “Luis, no te preocupes de nada, solamente pon
todo tu esfuerzo en estar bien y, cuando te den el alta, yo
personalmente, te llevo a casa”. Y lo hizo, vaya si lo hizo. El
lunes a las cuatro de la tarde Pedro, su esposa María José,
Joaquina y quien esto suscribe (con el muslo vendado) partimos
desde Zalla rumbo a Almansa (más de 740 km por delante).
Llegamos alrededor de la medianoche, agotados pero felices. Es
evidente que en este mundo puñetero y proceloso, lleno de malas
artes, personas como Pedro y María José, contribuyen al
lucimiento de la especie humana. ¡Jamás olvidaré semejante gesto
de generosidad de mis queridos amigos!.
Nunca hubiera
escrito estas líneas de no haber sido por lo que me ha afectado
la muerte de mis compañeros José Manuel y Malgorzata,
sencillamente porque estoy seguro que a nadie le interesan las
aburridas cuitas de un humilde biker amateur como yo, y más si
se cae bajando la Garbea.
Luis BONETE
PIQUERAS
Tierra
Trágame Dorsal 695 MTB Galarleiz 2012 |